Cibercrimen y gobierno, mismas prácticas

Internet se está pervirtiendo. Los gobiernos lo están haciendo con sus actos ilegales aprovechando el dinero de los contribuyentes.

Las agencias nacionales de seguridad de los EEUU (NSA) y de Gran Bretaña (GCHQ) han podido tener acceso a los datos cifrados de millones de usuarios de Internet. Es parte de las revelaciones de Edward Snowden, ex-analista de la NSA.

Para descifrar los datos cifrados, sólo hay dos opciones: O contar con alguna puerta trasera para el descifrado de forma transparente, o haber puesto a los datos bajo ataque para romper el cifrado que protegía su confidencialidad. Ambos son actos ilícitos.

En el primer caso, deja mal parados a los fabricantes de software de encripción que con su conocimiento permisivo hicieron posible la violabilidad de los datos de forma oculta. ¿Quiénes serán? Engañaron al usuario que -casi de forma ciega- confía en el software de cifrado avalados por el prestigio del fabricante, inclusive por reconocidos expertos de seguridad. Lo que se pensaba seguro a prueba de balas ahora resulta que no lo es. ¿Cuántos fabricantes de software estarán involucrados? ¿Y si las puertas traseras son conocidas por otros cibercriminales?

Grave también lo es el atacar los datos para descifrarlos. El gobierno tiene capacidad de cómputo enorme para utilizar ataques de fuerza bruta para romper lo que se decía que era inviolable, que llevaría años inclusive según presumían los fabricantes pero que con la posible ayuda de éstos facilitaría hacerlo quizás en horas.

En cualquier caso estamos frente a un acto de violación de la privacidad de los datos, operaciones comerciales o transacciones financieras y quién sabe qué más. Es un delito cometido por un acto de gobierno, obligado principal para respetar la ley.

Los gobiernos estadunidenses y británico están pervirtiendo a Internet. La evolución que ha significado el uso de Internet en la vida de cientos de millones de personas y de organizaciones está siendo amenazada por estos actos arbitrarios de autoridad. La confianza ya no será la misma. Ahora ya sabemos que no sólo hay que cuidarse de los cibercriminales sino también del gobierno. ¿O es que éste puede ya ser considerado cibercriminal? Sus actos así lo dejan ver.

Mientras tanto, ¿qué hacer? Asumir que la computadora, tableta o smartphone puede estar comprometido y usarlo con precaución. Tenga en mente que todo lo que haga en ellos puede ser espiado. Usar soluciones de seguridad de código libre es mejor que usar las comerciales. Igual con los servicios de Internet, privilegiar aquellos no comerciales o libres. Habrá quien diga que sin importar que haya sido vulnerada por las puertas traseras del gobierno, usar las soluciones comerciales es mejor a no usar nada.

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